Los resultados de un blanqueamiento profesional suelen durar entre uno y tres años, aunque esto varía según los hábitos del paciente. Para prolongar los efectos, es fundamental evitar o moderar el consumo de alimentos y bebidas con alta pigmentación, como café, té, vino tinto, refrescos de cola y salsas oscuras. También es crucial mantener una excelente higiene oral y asistir a las revisiones periódicas.